A morning stroll

A morning stroll,  dirigido por Grant Orchard (Reino Unido), fue uno de los cortometrajes animados nominados a los Oscar del 2012. Realmente son tres cortos en uno, cada uno con su estilo.

Está basado libremente en un suceso de la vida real narrado en el libro de uno de mis escritores favoritos, Paul Auster “Relatos verídicos de la vida americana”. A morning stroll cuenta la historia del encuentro de un neoyorquino con un pollo, una situación que ocurre a lo largo de 100 años.

Espero que os guste. Besos y abrazos para todos!

A morning stroll

Castillo de Mataespesa, Alpedrete

Llevaba varios días dándole vueltas a la cabeza sobre el siguiente post en Hanway. Tenía claro que sería algo cercano a mi, algo de mi entorno. Aprovechando que por fin el frío nos deja, quería enseñaros algún rincón de los muchos que tengo por la sierra de Madrid para que podáis venir y conocerlo en esta época del año, para mi la mejor.

Una de las ideas que se me ocurrió fue hablar sobre el Castillo de Manzanares (a cinco minutos de mi casa), pero la verdad es que poco puedo contar de él que ya no se haya escrito, por lo que descarté la idea rápidamente. Una idea llevó a otra, que me hizo especia ilusión: aprovechando que iba a Alpedrete a visitar a mi madre, decidí enseñarles a mis hijos el antiguo castillo de Mataespesa.

En realidad, lo que siempre he llamado castillo, fue una casa señorial. Según he averiguado data del siglo XIX y llegó a pertenecer a los Duques de Valencia.

Castillo de Mataespesa

La ilusión se multiplicó por infinito cuando descubrí que seguía en pie. Hacía unos veinte años que no lo pisaba. Lo último que había oído sobre él y sus tierras es que las había comprado una constructora y que iba a hacer un porrón de viviendas. Me alegro que eso no haya ocurrido y que, aunque sea en ruinas, podamos seguir disfrutando de él.

Castillo de Mataespesa

Con mi hijos tengo, a mi entender, una sana costumbre. Me gusta enseñarles mi pasado y aquellos lugares por los que me he criado. Me gusta hacer de abuelo cebolleta con ellos y contarles batallitas de la infancia. No todas, que todos tenemos nuestros secretos.

Y a ellos les conté lo siguiente:

Este castillo lo conocí cuando aún estaba habitado. Recuerdo que un día me trajeron de excursión mis padres con algunos amigos. La finca, aunque está vallada y es privada, siempre ha tenido libre acceso. Cuando entramos nos recibió un señor en la puerta de entrada al castillo, aunque lo que queda ahora es sólo el porche . No sé si era un guardés o el dueño, pero para mí, que por aquel entonces tendría unos 6 ó 7 años, me pareció un noble ricachón. A lo mejor era un antepasado del Duque de Valencia, quién sabe.

Castillo de Mataespesa

Al poco tiempo se quemó. Las circunstancias nunca las he sabido, pero hubo un montón de habladurías e hipótesis al respecto. El caso es que al poco tiempo fui de aventura con mis amigos. El castillo y sus alrededores siempre fue uno de nuestros lugares preferidos para hacer nuestras meriendas y correr nuestras aventuras en bicicleta.

Castillo de Mataespesa

Aunque el incendio había dañado bastante los edificios, el palacete todavía seguía con muchos muebles y enseres. Tampoco se dañaron las escaleras de madera que te permitían ir a las almenas. Recuerdo los baños totalmente equipados y un reloj de pared en la entrada del palacete.

Lo que todavía me parece raro es que nadie se hiciera cargo de todo aquello y lo abandonara a la intemperie dejando que el bandalismo lo destruyera por completo.

Castillo de Mataespesa

El castillo de Mataespesa estaba compuesto de diez edificios, entre los que destacan, además del palacete, las caballerizas, la casa de los guardeses, la capilla y el lavadero. Este último es el que mejor se mantiene.

La extensión  actual es de aproximadamente 45 hectáreaa, aunque llegó a tener unas 118 de la unión entre dos fincas, una en Alpedrete y otro en Collado Mediano.

Castillo de Mataespesa

No tenía muchas esperanzas de encontrar otro rincón secreto de este lugar. El castillo tenía lo que de pequeños llamábamos “el sillón del rey”. Era un asiento perfectamente elaborado en piedra y que estaba puesto de cara a la sierra, en dirección a Navacerrada. En él pensábamos que este noble ricachón pasaba las tardes disfrutando de una maravillosas vistas mientras vigilaba sus tierras. Pues lo encontré.

Mis dos príncipes en el "sillón del rey"

Mis dos príncipes en el “sillón del rey”

Como podéis comprobrar, no tiene malas vistas. Girando la cabeza de izquierda a derecha, desde el sillón dominamos el Monte Abantos hasta la Bola del Mundo.

Vistas desde el "sillón del rey"

Vistas desde el “sillón del rey”

Esto no se lo he contado a mis hijos, pero para los que nos hemos criado en Alpedrete o hemos disfrutado de sus veranos en la juventud, el castillo ha sido testigo de nuestros primeros amores nocturnos. Era el lugar perfecto para esconderte y disfrutar de una noche de verano. Por lo que vi, creo que esa costumbre sigue vigente.

Por cierto, había ido infinidad de veces, pero nunca me había fijado en la piedra labrada que hay en el camino de entrada a la casa palacio con un poema de Antonio Machado, “Las Encinas”:

“Y tú, encinar madrileño,
bajo Guadarrama frío,
tan hermoso, tan sombrío,
con tu adustez castellana
Corrigiendo,
la vanidad y el atuendo
y la hetiquez cortesana.”

Tenéis más fotos en mi perfil de Flickr.

Besos y abrazos para todos, muy especialmente para mis amigos de Alpedrete.

Algunos consejos prácticos sobre Malmö

Hasta hace poco Malmö era una ciudad muy poco conocida. Me podría apostar algo a que mucha gente no sabía ni ubicarla en un mapa. Gracias a Eurovisión, a partir de ahora con triste recuerdo, por lo menos sabemos dónde está y conocemos algunas cosas más de esta pequeña ciudad al sur de Suecia. Es la tercera ciudad más grande de este país, con una población de unos trescientos mil habitantes y es la capital de la provincia de Escania.

Parte de mi pequeña familia vive o ha vivido allí. Mis primos, mitad suecos mitad españoles, se han criado y han estudiado en Malmö. Desde hace años había oído hablar de esta ciudad y eran muchas las ganas que tenía por conocerla.
Por eso, aprovechando un viaje que hice con Elisa hace seis años a Copenhague, cruzamos el puente Öresund que une Dinamarca y Suecia y en media hora nos plantamos allí.

Fotografía de Silvia Man

El Puente Öresund. Fotografía de Silvia Man

Mi estancia en Malmö fue corta, unas cuantas horas. Como no me gusta escribir ni hablar de algo que no conozco o he disfrutado, le he pedido a mi primo Rubén que me de algunos consejos útiles por si os animáis a ir de escapada algún día. Yo también me lo apunto para la próxima vez que vaya. Lo más seguro es que sea en breve.

Para empezar hablaremos de los hoteles. Por ubicación, los mejores son el Elite Savoy entre la estación central y la Plaza Mayor (Stortorget), el Scandic Hotel Kramer en Stortorget, el Scandic St Jörgen cerca de Gustav Adolfstorg o el Scandic Triangeln en la plaza Triangeln.

En cuanto a restaurantes, estas recomendaciones: el Steakhose Lillatorg en plaza Lilla Torg, el Koj (sitio de sushi) en esa misma plaza, Salt&Brygga en Västra Hamnen, Rådhuskällaren en Stortorget y el Sankt Markus Vinkällare en Gustav Adolfs Torg (buena cava de vinos, muy cuco para cenar). A los suecos les gusta mucho las salsas por tanto casi todos los platos suelen venir acompañados de ricos caldos. Para los carnívoros, (mi primo y yo coincidimos en gustos) lo mejor es pedir los filé mignon, entrecotes, pato o ganso.

Suecia está plagada de vegetarianos por lo que todos los restaurantes suelen tener buenos platos para ellos. Para los amantes del pescado, la recomendación es salmón en cualquiera de sus variedades.

La playa Ribersborgs. Fotografía de Jaque de Viiliers

La playa Ribersborgs. Fotografía de Jaque de Viiliers

A tener en cuenta los horarios:

Se suele poder almorzar indistintamente entre las 11:30 y las 14:00, y para cenar, desde las 18:00 y las 21:00 (la mayoría de los restaurantes cierran las cocinas a las 22:00-23:00) por lo que conviene adelantar las comidas un par de horas.

Personalmente no soy de los que sale de marcha cuando voy de viaje, pero no está de más saber algunos locales de moda y precios para poder manejarte mejor por la noche. Si sois nocturnos, tomad nota:

La mejor discoteca es Étage en plena Stortorget, cierra a las 5:00 am y el día que está más de moda es los sábados. Conviene llegar a las 22:00-23:00 que es cuando abren. Pagas la entrada, y te dan el sello con el que luego puedes entrar sin esperar ya que si llegas más tarde de las 00:00, lo normal es que te chupes entre 30 y 50 minutos de cola. Además, la entrada antes de las 23:00 suele costar un 50% menos. Una vez que te han puesto el sello, te vas a Lilla Torg (Plaza pequeña) a cualquiera de los bares a tomar algo. Están todos juntos. En verano con terrazas y en invierno suelen poner una minipista de patinaje en medio de la plaza. Sobre la una de la mañana te vas al Etage y entras comodamente.

Los porteros suelen ser un tanto especiales cuando ven grupos de extranjeros, por lo que es recomendable no ir montando follón en la entrada. La media de edad ronda los 30 años (aunque hay que tener 25 para entrar, siempre se cuela mucha gente de 20 para arriba).

Otro sitio más “senior” es  Swing-In, pero aquí la media de edad, ya sube a los 50 primaveras. También cierra a las cinco de la mañana.

La zona de Lilla Torg tiene 5-6 bares (con terraza en verano) perfecta para tomar cervezas/copas e incluso comer/cenar. Los bares cierran a la una de la mañana los fines de semana y a las doce a diario.

Plaza Gustav Adolfs. Fotografía de Miriam Preis

Plaza Gustav Adolfs. Fotografía de Miriam Preis

En los restaurantes, comer o cenar con vino o cervezas no baja de 400 SEK (unos 45-50 €). Cuando pides una copa tienes que especificar la media de alcohol (0,4 ó 0,6). Lo mejor es pedir 0,6 de lo contrario no te va a saber más que a refresco de cola. El coste de las copas suele rondar entre los 10 y 15 €. Se sirven en vaso americano y con el hielo picado que se derrite en nada. Por lo que es recomendable pedir cerveza, 60 SEK (7 euros).

Turning Torso, de Santiago Calatrava. Fotografía de Silvia Man

Turning Torso, de Santiago Calatrava. Fotografía de Silvia Man

Hay unos cuantos sitios que no te puedes perder en Malmö como son las plazas Stortorget, Lilla Torg, Gustav Adolfs Torg o los parques Kungsparken y Pildamsparken. Así como visitar o dar un paseo por Västra Hamnen, con vistas al mar, y al puente que une Malmö con Copenhague. En esta zona está el edificio Turning Torso diseñado por Santiago Calatrava de 190 metros (25 pisos). Es el edificio más alto de Escandinavia y desde el tenemos una vista panorámica de toda la ciudad.

Por el clima tan dura que padecen, los suecos aprovechan al máximo el poco sol de que disfrutan. En cuanto salen dos rayos de sol, se sienta en las terrazas, aunque sea en febrero a 5 bajo cero con bufanda, guantes, gorro y mantita. Por esto es recomendable visitar Malmö a finales de junio o el mes de julio, que es cuando más altas temperaturas tienen.

En agosto se celebra el “Malmö Festivalen”. Dura una semana y ponen puestos por toda la zona peatonal de la ciudad con comida de todos los países y carpas para cerveza. En Stortorget instalan además una noria y un escenario para conciertos.

Aquí mi primo Rubén :)

Aquí mi primo Rubén 🙂

Si os alojáis en Malmö, además de Copenhague, merece la pena alguna otra excursión. Hay un billete de tren que se llama Öresund Runt que te lleva a lo largo de la región Öresund (tanto la parte danesa como la sueca). Lund es la ciudad universitaria ubicada a unos 20 km, fundada en 1666 con el fin de culturizar la región de Skåne (Escania en español) que perteneció a Dinamarca hasta 1658. No dejes de visitar Domkyrkan (la catedral) y pasear por sus calles pequeñas.

Otra opción es ir a Helsingborg, una ciudad que está a 80 km. Es muy pequeña pero merece la pena visitarla sólo por entrar a su museo de Sofiero.

También podemos ir a Helsingborg y allí coger un barquita que tarda menos de 30 minutos hasta Helsingör, un pueblo encantador danés.

Espero que todas estas pistas os animen a ir a Malmö y poder conocerla un poco mejor.

Besos y abrazos para todos!

Animación solidaria

Por desgracia, vivimos en constantes guerras en todos los continentes. Guerras que tristemente parece que no tienen fin y que después de varios siglos, el hombre sigue odiando a su vecino o a sus propios hermanos. Tengo 40 años y todavía recuerdo los telediarios de La 1 cuando era pequeño y salían las noticias de los enfrentamientos en Oriente Medio o Latinoamérica. Pasa el tiempo y todo sigue igual. ¿Hasta cuándo?

Ayer nos llegó la noticia salvaje de como un rebelde sirio se comía el corazón de un soldado del ejército de ese país. De locos. Personalmente me he negado a verlo. Mi cuerpo ya no tolera más violencia y barbarie. Con esto no quiero que parezca que cierro los ojos o que miro hacia otro lado intentando pensar que a mi no me importa esta sinrazón humana. Todo lo contrario.

Aunque pienso que la información debería tener un límite. No quiero decir censura, no nos equivoquemos. Me refiero a exponer al detalle el sufrimiento que padecen a diario mujeres, niños o cualquier persona con imágenes o vídeos aterradores. Que alguien me explique que gana viendo eso.

Tengo poca fe en que el cuento cambie, pero por lo menos espero que organizaciones como Amnistía Internacional ayuden a que esta locura termine algún día. Os dejo un corto suyo esperando que sirva de algo.

Besos y abrazos para todos!

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